Dic. 07 2008
Recorrido por el volcán de Cofrentes
En España, los volcanes más populares y mejor conocidos son los de las islas Canarias. Aunque es la única zona del país con volcanes activos desde hace milenios, «también en la península Ibérica e islas aledañas los volcanes de antaño mantienen, de manera más o menos evidente, sus huellas orográficas», dice Joan Martí, investigador del Instituto de Ciencias de la Tierra (ICT) Jaume Almera. En el norte, Cataluña se lleva la palma, con tres zonas volcánicas distribuidas en la provincia de Gerona. El Pirineo también debe parte de su fisonomía a formaciones de origen volcánico, como la representada por el pico Anayet, en Huesca. En el centro peninsular se halla el Campo de Calatrava, una llanura delimitada por los montes de Toledo y Sierra Morena y salpicada por varios conos de viejos volcanes. Al este, vestigios de erupciones acaecidas en la costa de Levante son las islas Columbretes y el Campo de Valencia. En el sudeste, el almeriense cabo de Gata configura una sierra que emergió del mar de Alborán y que resurge hacia el interior, en el área murciana de Mazarrón y Cartagena. El recorrido por estas cicatrices de nuestra geografía aporta datos que nos trasladan a los tiempos en que la Tierra empezaba a conformarse.
Esta es la introducción del artículo Volcanes en España: cicatrices del pasado, aparecido en junio de 2004 en la revista National Geographic. Y esta es la narración del recorrido que el pasado día 6 de diciembre hicimos Manolo, Emilio, MIguel, Víctor y yo.

-BUÑOL
